Las Fintech enfrentan el desafío de promover la inclusión financiera al llegar a poblaciones no bancarizadas o insuficientemente bancarizadas, ofreciendo productos y servicios financieros innovadores que se adaptan a sus necesidades, pero también deben superar obstáculos como la brecha digital, la falta de educación financiera y la necesidad de mantener la rentabilidad.
Uno de los mayores desafíos que se presentan paras las Fintech en El Salvador es el acceso a internet, debido a que, este recurso aun es escaso para algunos salvadoreños por causas de zonas geográficas y costos asociados al servicio. Un estudio desarrollado en el año 2023 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) determinó que al menos 6 de 10 salvadoreños no tienen acceso a internet, ya sea residencial o móvil, de acuerdo con un mapa socioeconómico elaborado. El informe, el primer termómetro para las brechas socioeconómicas de los nuevos 44 municipios, revela que un 37 % de la población salvadoreña cuenta con internet, por lo que un 63 % aún no tiene acceso a esta herramienta considerada clave para el crecimiento económico, la educación y la participación ciudadana.
Por lo tanto, las Fintech deben de crear estrategias enfocadas para buscar la atracción de los siguientes sectores excluidos financieramente en el Salvador: Las micro, pequeñas y medianas empresas y las mujeres, debido a la falta de acceso a servicios financieros básicos como cuentas de ahorro y créditos. Además, la informalidad laboral y la falta de garantías para acceder a préstamos son factores que contribuyen a esta exclusión.
Otro de los grandes desafíos que tiene las Fintech en El Salvador es debido a la naturaleza del negocio, las empresas fintech almacenan enormes cantidades de datos confidenciales de sus usuarios, como números de tarjetas de crédito, información sobre ingresos e inversiones, números de la seguridad social, etc. Debido al creciente uso de la banca telefónica y en línea, esta información siempre está en riesgo de ser transferida. Por lo que, las Fintech deben de invertir recursos en la protección de la información debido a que es un factor crucial en el desarrollo de su mercado.