Los primeros conocimientos sobre finanzas personales vienen de nuestra mamá, ella tiene la habilidad de administrar el dinero de tal forma que alcance para los gastos de la familia.  Además, posee una habilidad para crearnos conciencia sobre el buen uso de los recursos que tenemos.

Sin duda, la sabiduría de una madre, siempre marca nuestra vida y se convierte en una experta en finanzas, aun cuando no tenga una especialidad en el tema.

Te presentamos una recopilación de esos consejos financieros que mamá nos dice y su aplicación al manejo de las finanzas:

  • Administra bien tu dinero: Mamá nos enseña a ser ordenados con nuestras finanzas y así evitarnos algunas deudas, como siempre suele decir: “¡¿A caso tengo cara de banco o qué?!
  • “El que guarda, siempre tiene”: Mamá siempre es una aliada del ahorro, pues quiere la estabilidad financiera de toda la familia.
  • “El dinero no crece en los árboles”: Cuanta razón tiene mamá al enseñarnos a emprender e invertir nuestro dinero; puedes hacerlo en un fondo de inversión. Debes informarte bien sobre qué producto del mercado de valores te conviene más.
  • “Dejá de gastarte el pisto en cualquier cosa”: Por su experiencia administrando el hogar, ella es la primera que nos aconseja en priorizar nuestros gastos. Es fundamental que evitemos las compras compulsivas.
  • Hay abastecerse con lo necesario: Mamá es la voz de nuestra conciencia financiera para la buena organización de los recursos en la familia. Cada vez que nos repite “¿crees que me regalan la comida?”, nos priorizar los productos básicos y evitar desperdicios en el hogar.
  • “Este dinero te tiene que durar toda la semana”: Cada vez que mamá nos da esta indicación, nos recuerda que debemos hacer un presupuesto, organizando y priorizando nuestros gastos.
  • “No eches tu dinero en saco roto”: Nos advierte de no confiar en entidades financieras no supervisadas.
  • “Fíjate que te den bien el vuelto”: Este es un mensaje que nos enseña a verificar siempre los estados de cuenta. Hay que verificar los movimientos del dinero y al percibir algún cobro inesperado, debemos contactar inmediatamente a nuestra entidad financiera.